Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘Surcos 11 – 2006’ Category

Relato fotográfico Surcos Nº 11

Por Martín Caparrós

Los muxes, de acuerdo a la tradición zapoteca, disfrutan de una aceptación social que proviene de su cultura. Circulan por la calle como las demás señoras,sin que nadie los señale con el dedo.

Amaranta tenía siete años cuando terminó de entender las razones de su malestar: estaba cansada de hacer lo que no quería hacer. Amaranta, entonces, se llamaba Jorge y sus padres la vestían de niño, sus compañeros de escuela le jugaban a pistolas, sus hermanos le hacían goles. Amaranta se escapaba cada vez que podía, jugaba a cocinar y a las muñecas, y pensaba que los niños eran una panda de animales. De a poco, Amaranta fue descubriendo que no era uno de ellos, pero todos la seguían llamando Jorge. Su cuerpo tampoco correspondía a sus sensaciones, a sus sentimientos: Amaranta lloraba, algunas veces, o hacía llorar a sus muñecas, y todavía no conocía su nombre.

Son las cinco del alba y el sol apenas quiere, pero las calles del mercado ya están llenas de señoras imponentes: ochenta, cien kilos de carne en cuerpos breves. Las señoras son rotundas como mundos, las piernas zambas, piel cobriza, los ojos grandes negros, sus caras achatadas. Vienen de enaguas anchas y chalecos bordados; detrás van hombrecitos que empujan carretillas repletas de frutas y verduras. Las señoras les gritan órdenes en un idioma que no entiendo: los van arreando hacia sus puestos. Los hombrecitos sudan bajo el peso de los productos y los gritos.
–Güero, cómprame unos huevos de tortuga, un tamalito.

(más…)

Read Full Post »

Niño Viejo

Relato fotográfico Surcos Nº 11

Por Walter Falceta Jr.

Oscar Vilhena Vieira

Intelectual, pero hombre de acción, idealista, pero pragmático, mediático pero familiero, Oscar Vilhena Vieira representa a una nueva generación demilitante social.

Podría decirse que Oscar Vilhena Vieira es un niño viejo. Ya canoso a los 39 años de edad, el mismo hombre alegre que se divierte con sus hijas Clara, de tres años, y Luíza, de seis, oscurece el semblante cuando enfrenta a gobernantes corruptos y policías criminales. Forma parte de una nueva generación de militantes sociales, y es capaz de aunar la pasión adolescente por el cambio con el trabajo paciente y espartano. La postura crítica no le bloquea el sentido común. Esa dualidad le da vida a los coloridos retratos producidos por su mujer —Beatriz, de 37 años—, abogada y fotógrafa.

(más…)

Read Full Post »